sábado, 13 de octubre de 2007

¡¡¡ ESO SI ES VIDA !!!


De niño, visitabamos mucho a una de las Hermanas de mi Padre y a mi Abuelita. Recuerdo que era aburridisimo estar con ellas y no fue asi hasta que descubri unos libritos muy curiosos de un dibujante Argentino el cual es famoso por ser un humorista grafico en su pais muy aparte del legado que dejo a toda America Latina. Libritos de Blanco y Negro que me gustaba iluminar.


Con la boca muy amarga por los insabores de la vida, descubri este poema de este idolo mio de la infancia. Es común que no comprendamos los ¿por qué? de la vida y de alguna manera, estoy deacuerdo con lo que algun dia este Señor publicó.



La vida según Quino.


...Pienso que la forma en que la vida fluye esta mal.

Deberia ser al revés: Uno debería morir primero, para salir de eso de una vez.


Luego, vivir en un asilo de anciano hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí.


Entonces empiezas a trabajar, trabajar por lo menos cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.


Luego fiestas, parrandas, drogas, alcohol.


Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estas listo para entrar en la secundaria...


Después pasas a la primaria y eres un niño (a) que se la pasa jugando sin responsabilidades de ningún tipo...


Luego pasas a ser en bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un liquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo... ¡¡¡ ESO SI ES VIDA !!!


QUINO

jueves, 4 de octubre de 2007

Golpes del Destino


¡Hola Lectores!, Tarde pero seguro con la continuación de los relatos. He recibido varios correos de mis amigos de la universidad pidiendo que narre las pinches maldades que nos identificaron como un grupo unido desde el principio de nuestra carrera universitaria. Francamente si voy a hablar de eso, pero no en esta ocasión. El arduo trabajo me dio el tiempo necesario para maquilar esta patética historia en la cual le doy respuesta a mi amiga Princesa la cual coloco como comentario en mi Blog una amarga duda que se que no la deja dormir ni vivir y es sobre mi persona. La cito textualmente “Siempre he tenido una duda Eres Gay?”.

No es una justificación, pero si hay una historia detrás de este mito la cual es la tercera pregunta que me hacen las personas cuando recién me conocen al mismo tiempo que ya me tienen confianza (y sinceramente dejándonos de mamadas, tengo la teoría de que es la primer pregunta, pero por obvias razones de ética moral, solo lo imaginan en ves de preguntar).

Iniciamos

Estaba en sexto de primaria. Desde el segundo hasta el quinto grado siempre saque 6 de conducta por el hecho de que mis travesuras desquiciaban radicalmente a mis profesores quienes trataban de guiarme por el buen camino. “¡Estate quieto Cabezón!” era lo de todos los días. La segregación de mis amiguitos de infancia en 6° grado por una mala conducta y por una maestra a la cual agradezco ese hecho, hizo de mí infante ser un mejor estudiante, bien portado y estudioso a consejos de mi Madre quien en un solo día me metió en la cabeza el factor “Chingoneria”. Desolado porque mi maestra me mando al 6°B y todos mis amigos se quedaron en el 6°A, lleno a mi Madre de coraje y me explico que podía ser yo mejor “Mas Chingón” que mis compañeros y demostrar que estaban equivocados por haberme hecho a un lado.

Fue 6°B el mejor de mis años en la primaria, el nuevo método de enseñanza de mi Profesora Martha me inspiro a entender todo lo que en años anteriores nunca pude. En ese mismo año mi librito de Ciencias Naturales explicaban los trastornos hormonales que un adolescente hombre o mujer sufrían. El pudor que mi maestra tenia la vio obligada a traer a un experto en la materia que a base de ejemplos claros y concisos nos hizo entender (de un solo golpe), desde los aparatos reproductores hasta la metamorfosis que íbamos a tener en pocos meses y no se anduvo con mamaditas sobre abejitas y flores. Por el contrario, mis compañeros del grupo opuesto tuvieron todas estas explicaciones de un cuentito que su maestra les había dibujado y se lo rolaban cual vil revista Playboy en los baños de los hombres. Recuerdo mucho un dibujo con un adolescente lleno de parches en la cara.

La racha de nuevos conocimientos aumentaba mi interés por ser más participativo y devorar las lecturas adelantadamente. Los exámenes y exposiciones se me hacían sencillos y me fui ganando el interés de mi maestra y el sobrenombre de mis maldosos y envidiosos amigos por ser el “Cabeza de Olmeca”. Termine con un gran Ego tras el único diploma por buen aprovechamiento de 6°B de mi carrera en la vida y con 9.9 en la materia de Ciencias Naturales por obvio conocimiento en los temas hormonales (pues si, precoz desde niño).

Todo me parecía excelente en ese momento hasta mis 11 años cuando me salio un pequeño brote en mi nariz. A mi parecer, era una simple roncha, pero un punto blanco que crecía rápidamente me hizo preguntar sobre su origen (recordé el dibujo del adolescente). Mi Mamá, sorprendida me hizo burla sobre mi primer “BARRO” que a mi me emociono en un principio ya que era uno de los augurios del cambio a ser un hombre de voz ronca, espalda ancha y pelos lacayos en ciertas partes que nunca me daba el sol.

Síntomas que no se presentaron en mí a la par de que me salían mas y mas barros en mi cara y se notaban mucho mas por ser de tez blanca. Ya a mis 13 años mi cara tenia un aspecto comparado con El Pedregal de San Ángel y ni para poder rasurar los pelillos de mi escasa barba. Mi ego se empezaba a sentir lastimado ya que mis amigos tenían también este tipo de problema pero de manera mas moderada.

En tercer grado de secundaria después de haber regresado del recreo y de la materia de Educación Física, retornamos a nuestra clase de Química Elemental. Nuestra maestra de nombre Francisca era por todos conocida y no por decirle “Panchita”, sino que se daba el lujo de dar clases con vestidos sin mangas que dejaban a la vista de cualquiera la población de “Peluches que se asomaban de sus axilas” y por tener un cabello igual de tupido como el jugador de basket de una caricatura que sacaba cualquier cosa que se le antojara de su cabeza.

La atención en la clase radicalmente se basaba en este acontecimiento (y no por el amor a la Química). “Panchita”, nos dio la orden de hacer un enorme resumen sobre los inicios de la materia en la sociedad y todo en pleno día de calor a todos mis compañeros de Tercer grado que meramente llegábamos a 65.

Agobiado por el calor extremo, el poco espacio y un resumen de más de 10 páginas en 2 aburridas horas, me hizo dejar a un lado el lápiz HB que me presto una amiga la cual me gustaba mucho. Estire mis pies, los cuales vestían muy a la moda aquellos teniss Barkley del No. 28, con piel blanca y gamuza negra, amortiguados por una válvula de aire en el talón y que compartía con uno de mis hermanos los fines de semana. Me relaje tanto que el único sentimiento de acción inconsciente del cual me pude percatar en mi cuerpo (muy aparte de respirar y cerrar los ojos), era el de estar masticando un chicle motita de sabor menta que otra amiga me había dado.

Dicho chicle lo tome con mi mano derecha y al mismo tiempo que lo sujetaba con mis dientes, lo fui estirando hasta que se formo una tira larga de no mas de 20 centímetros con los extremos chatos por la presión de mis dedos y mi boca. En mi cabeza figuraba una escena de la caricatura de la Familia Robinson que atrapaba siervos con la ayuda de una Baleadora. Así pues, mi boca dejo de oprimir el chicle y termino colgando de mi mando derecha la cual se comenzó a agitar y a revolucionar el chicle sobre el eje de mi brazo, sabiendo que podían verme y el chicle se podía estira mas y mas en el aire por la fuerza centrifuga, pensé: “¡A ver a que afortunado le toca!”.

Los segundos de mi vida parecieron detenerse al soltar el chicle en forma aleatoria sobre el salón de clase. Yo prometía que iba directo al bote de la basura, pero el chicle pretendió llegar más lejos, soñó en volar y no pude evitar que las fantasías de grandeza de mi “Motita” por ser alguien en la vida, me llevaran a mí a transformar la mía.

Cual vil suerte que el chicle se poso en los densos cabellos de “Panchita” quien llevo los brazos a su cabeza por la pequeña presión ejercida y al mismo tiempo que nos enseñaba “Los bigotes de Chewbacca” que pendían de sus sobacos, de su boca salía un sonido de pesadumbre de manera gutural igual al personaje de Star Wars por darse cuenta que lo que tenia enredado era un reverendo Chiclote.

Enseguida, sentí como la sangre bajaba a mis pies y como pude, tome mi lápiz y seguí escribiendo de manera rápida y nerviosa ante el silencio atónito del salón por lo sucedido. “Panchita” salio del salón con dirección al baño me comentan mis fuentes mas acertadas y la Orientadora Vocacional de nuestro grupo fue a visitarnos tras la queja que la maestra le dio.

Singular debate se hizo presente sobre la hora que sobraba por lo acontecido, muchas teorías surgieron de mis amigos quienes aseguraban que había salido volando el chicle del centro del salón, otros que del lado derecho y otros que del lado izquierdo. Mi honestidad solo me hizo comentar entre mis amigos que el chicle había salido del sector en el que estaba, pero que no había visto quien fue.

Nuestra Orientadora Vocacional le dio fin al poco Ego que forme sobre mi persona desde mi 6° grado de primaria al querer escuchar mi explicación. Me conocía muy bien, pero el enojo que tenia sobre una supuesta sublevación estudiantil en vísperas de nuestras entregas de Cartas de Buena Conducta no se vea nada bien.

Señalándome con su dedo índice (no recuerdo de que mano), dijo con voz firme al Jefe de Grupo (yo): “¡A ver tu, El Barroso!”. La Relatividad del Tiempo (de mi cuate Albert Einstein), me hizo una mala jugada al sentir eterno todas las carcajadas que mis 64 compañeros de clase me aventaron por el nuevo apodo. No pude más que sentirme un perro Chihuahua rodeado de San Bernardos durante un buen tiempo.

Llego el fin de semana y le pedí a mi Padre con mucha pena un poco de capital extra para algunas cremas o jabones de una marca muy famosa llamada Clearasil que ayudaban a atacar el problema. Cremas, Jabones y tratamientos naturistas fueron mis compañeros cutáneos para atenuar mi problema tras el apodo nuevo de mis allegados estudiantiles.

Las conjeturas de muchos de mis amigos, señalaban que me tenía que fabricar con mis propias manos una especie de abrigo, pero de hechura Soviética, es decir de origen Ruso. Los mitos urbanos me mandaban en direcciones extrañas a pedirle a algún ser de sexo opuesto que me rentara su cuarto para poder vaciar las hormonas que mi cuerpo acumulaba. Puras conjeturas de mitos urbanos que desde el principio sabia que no funcionaban.

Padecí con el mismo problema cutáneo durante un tiempo considerable hasta que otro dolor de adolescencia se tuvo que presentar para mitigar el dolor epidérmico. Dicho remedio llego hasta mis 17 años cuando tras una decepción amorosa con mi primera novia oficial en la Vocacional, me llevo a refugiarme al santuario del cual practico su religión con mucho fervor por los beneficios que me ha dado: “El Gym”.

Llegue con mucha curiosidad y con mucha pena hacia los ejercicios que mi Instructor me daba (ya que siempre fui un torpe para los deportes), y los cuales atormentaban a mis pobres músculos. Tras 2 o 3 meses de acondicionamiento, me prepararon para pesos más grandes y sin darme cuenta, mis problemas cutáneos fueron desapareciendo a solo ser moderados como la gente normal y así al mismo tiempo que algunos nuevos músculos salían de mi cuerpo a saludar.

Un consejo de mi Padre “Como te ven te tratan” que me dio cuando en alguna ocasión me vio salir de mezclilla a un trabajo provisional, termino de formar mis costumbres.

El ejercicio que equilibrar mis problema cutáneo junto con la buena costumbre que mi Padre me enseña de saber vestir humilde y no vestir de manera lujosa es lo que hace que la gente piense que soy un Chotolón, Mariposón o Puto (pa’ terminar pronto).

Mi Madre quien también contribuye al cambio, me pidió hacerme rayos a los 21 años cuando me fui a vivir solo a la Ciudad de México. Sinceramente puede que mis rayos de Cacharpo de camionero ya no estén a la moda, pero si disimulan muy bien las canas.

Estos son los factores pasados que me han formado hasta ahora y me da pena decir que es más exitoso con el sector femenino de mayor edad que aquel sector que ronda por mi edad.

Y pa’ pronto, como dice mi Hermano Gus, “¿Quien sabe de modas Italianas en este México?”

Sin mas por el momento, me despido mencionando que “Paquita”, me dio su perdón absoluto cuando ya le fui a confesar que yo fui el autor titular del arma homicida de su tupida melena. Me dio a entender lo “Cabroncito” que era por decirle después de que ya habíamos salido de la secundaria, pero entendió mi postura y me confeso que aun así no hubiera tomado represalias por motivo de las “Cartas de Buena Conducta”. Me despedí de ella sintiéndome muy “mierda” por ver todo el cabello que se tuvo que cortar y nunca la vi de nuevo.

Me retiro y nos vemos próximamente con las narraciones que tanto piden y les pido a mis admiradoras que dejen de mandar “tangas” en tributo a cuentos pasados y esperados. No quiero que me cancelen el Blog por indecencia.

P.D. Gracias Wera por salir a mi defensa




lunes, 1 de octubre de 2007

Inspirandose


¡Hola MASTERS de la Web! siento mucho hacerlos esperar, pero creanme que sigo trabajando en el nuevo articulo de esta quincena, me he dado cuenta que mi redaccion esta un poco descompuesta (para la chingada para terminar pronto), y necesito afinar esos detalles.


Mientras los dejo con las imagenes de los paisajes y espacios que me ayudan a meditar y crear nuevos horizontes en mi mente al mismo tiempo que se recrea el goce de la inspiracion.
Con un poco de Peyote (claro esta para abrir nuevamente la ventana al pasado).
Pd. Como podran ver, mis asistentes edecanes sufren los efectos de dicho inspirador alucinogeno trascendente de estaciones recorridas.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Barra del Explorador ----> Historial


¿Que pasión Carnavales?

Muchas gracias por las críticas del artículo anterior y por su preocupación sobre mi salud y vida. Gracias a todos aquellos que me llamaron para ver si seguía con vida y les externo por este medio que ¡SI LES VOY A PAGAR EL DINERO QUE LES DEBO CULEROS!

En fin, con lo que respecta también a las criticas de la foto, les debo una, ya que siempre ando poniendo fotos de mis amistades y el articulo anterior tenia el antes y después de la inundación. Sinceramente no creo que fuera para menos dejar de poner a una chava por una foto de dramatización real y así se sintieran más dentro de mi narración.

Así que acepto el pliego petitorio que me mandaron con más de 1000 firmas y gracias nuevamente a todas las nuevas amistades que gracias a este Blog tengo como por ejemplo:

Alma Marcela Parada, Deborah Teste Piñon, Lola Merás, Agapito López Caste, Alma Maria Rico, Jorge Nitales, Elba Ginon Prieto, Aquiles Clavel Fierro, Aquiles Baesa, Rosa Melcacho, Pamela Rosas, Tomas López Huesudo, Alma Marcela Silva De Alegría, Sacarías Blanco De La Barra y Elma Canon Moreno.

Colegas que mandan saludos desde el Municipio nombrado El Coyote Cojo De Laredo Texas (el cual no encontré ni en el Mapamundi del Encarta 2008 ni en Google Earth, espero me ayuden a encontrarlo aliados y adictos a este Blog).

Basta de lecciones de Geografía. Quiero dedicar el siguiente Blog a una persona especial que me formo desde el infante de cuna sin pelos lacayos que fui al el metrosexual lleno de testosterona que soy ahora. Y así matamos dos pájaros de un tiro respondiendo a toda la gente que me conoce y la cual siempre me hace las mismas preguntas al poco tiempo que me conocen: ¿Por qué te gustan tanto los jueguitos? Y ¿Cómo sabes tanto de computadoras cabron?.

Iniciamos

(No hay fanfarrias, no me quiso patrocinar ni las pinches Paletas La Michoacana)

5… 4… 3… 2… 1…

Mi memoria física relacionada a situaciones sentimentales es muy basta si las dos se llegan a combinar de buena manera. Siempre he sido un Wey robusto de aspecto frió a primera impresión que tiene los sentimientos de un mocoso de mierda. Mis recuerdos más viejos datan desde mis 2 años según mis padres y desde aquellas vagas memorias guardo alguna relación a los aparatos electrónicos semejantes a una PC lo cual es hoy.

Mi familia de la cual estoy agradecido enormemente con Dios, esta compuesta por mis Jefes, mi carnal Héctor quien me lleva 10 años, mi hermano Gus el cual me lleva 8, Yo de 26 y mi Hermanita de 21 años de los cuales tengo anécdotas también que contar, pero esta se la adjudica el primogénito de la familia García Jiménez.

Mi Hermano Héctor se llevo los puntos de IQ que a mis otros dos hermanos y a mi nos hicieron falta, ¿por que?, sinceramente no lo se, pero si se que los ha sabido encausar demasiado bien y los guió conveniente en lo que a mi vida se trata.

A el le debo el primer Atari 2600 que tuvimos en la casa y nos hacia enajenarnos con el juego de Tenis o el Puerquito y el Lobo. Recuerdo bien que desperté en la noche y el estaba mas que pasmado tratando de sacar todas las combinaciones que tenia un cartucho de 70 juegos para Atari. Aun teníamos una TV Blanco y Negro que hacia que uno se dislocara el brazo si quería saltar del 2 al 8 o para cambiar el contraste o el Tinte. Mas nos encabronabamos cuando tenia que arreglar las pinches líneas horizontales con una perillita a la cual le teníamos que dar vuelta con un cuchillo de cocina. Yo tendría unos 6 o 7 años.

A mis 8 años, yo tenía que batallar con mi carnalita de 2 años la cual me desbanco del trono de los consentidos y a mi sobrinita que se le ocurre nacer en esa época.

¿¡Que chingaos podía hacer yo!? El Atari se madreo porque luego se ensuciaban los cartuchos y mi sapiente cerebro introducía una cuchara en la entrada del Atari para ver si se arreglaban.

Después mi hermano lleva lo inimaginable a la casa. Una computadora llamada Amiga Commodore 64 la cual tenia un teclado que pesaba a madres y tenia incluido también la entrada del diskette de 3-1/2” en el mismo teclado.

Cuando llego a la casa y empezó a explicar como es que funcionaba y el sistema operativo y no se que madres mas, mi pobre cerebro no pensaba otra cosa mas que “¿A que hora van a poner el pinche Pac-Man?”.

Me llevaba a diferentes exposiciones de Informática y cosas afines a este tipo. Francamente yo iba a buscar juegos y más juegos. Recuerdo que desde aquel entonces ya estaban lanzando a la industria las copias a color. Mi hermano me cargaba en brazos y me hacia levantar la mano repetidas veces para que dicha copia a color fuera nuestra. La gente se le hacia extraño ver a un mocoso cabezón como yo en ese tipo de eventos.

Me acarreo a muchas exposiciones. Recuerdo mucho una exposición a la cual asistían infinidad de seres salidos de la película “La venganza de los Nerds”. Dicha exposición hacia un concurso año con año a ver que Nerd llevaba la mejor animación por computadora.

Dichos seres Nerdos concursaban por ser los mejores y platicaban que dejaban sus computadoras funcionando día y noche para ver resultados animados de pocos segundos en unos días. Le dieron el triunfo alguna vez a un canijo que hizo una animación de un coche que corría con otros igual de cuadrados que el y mi cerebrillo se encabronaba por que muy aparte de que los autos eran cuadradotes, ¡sus pinches llantas no giraban!, ¿como es que este feo wey gana?.

Ni hablar pues. Un día desperté y mi hermano me recordó que era Sábado y era el día para la gran Exposición China o Japonesa la cual se hacia cada 100 años. Aquí vamos de nuevo a aguantar los dolores de patas, ver a Nerdos y gente que me confundía con el hijo de mi hermano y a aguantar apretones de cachetes. Todo por los pinches juegos.

Pues fue la mejor exposición de mi vida infante. Se avocaban más a lo que era entretenimiento y vaya que lo tuve. Las primeras pistolas láser de la cuales yo no sabia por que si disparaba, no veía que saliera nada. Pericos robots de peluche que repetían lo que decías y yo dejaba mis groserías grabadas como ¡Webos! (jajaja). Algunos nuevos equipos de fotografía digital y habitaciones que encendían y apagaban aparatos electrónicos por medio de la voz. Lo mejor de aquella ocasión fue una banda de robots que tocaban la batería, el saxofón, la guitarra, el bajo y cantaban los muy cabrones. Mi inocencia buscaba la cremallera en esos trajes de textura porcelanizada pero mi hermano insistía en que eran Robots de verdad.

Ok, están bonitos, pero ¿y los juegos?. Chaka cha chan. Nos toco ir a ver la consola Sega con uno de los expositores y jugar mis primeros juegos de Realidad Virtual, el casco me quedaba chico por cabezón para poder ver en 3D el juego, y esos ligeros 5 minutos de juego con el conocidísimo “Altered Beast” fueron lo mejor de la noche.

Mi hermano después se empezó a hacer de Discos de 3-1/2” llenos de juegos. Siento que de esa manera el sabia y se daba cuenta de las capacidades y los alcances de las computadoras por medio de los gráficos de aquel entonces que se superaban juego tras juego.

Nos cansamos de jugar con el teclado así que este suceso dio origen a la compra desmedida de Joysticks (palancas) para jugar como en las maquinitas. Sencillamente creo que llegaron a desfilar más de 5 en un solo año y todo por que mi hermano y yo los sometíamos a la prueba de fuego. Un jueguito chistoson vil y meramente pirata del Mario BROS, pero con un nivel de dificultad enorme. En este juego sabíamos si las palancas servían o no a pesar de tener varios sensores para movimientos diagonales al igual que sus botones para brincar. Mi carnal se hundía en rabia cuando el pinche monito nada mas no saltaba bien a pesar de retorcer el Joystick en sus manos y e daba mucha risa su cara de desesperación. El exorcista se quedaba corto. A mi me sucedían cosas similares y ¡Caray!, si el los podía retorcer, entonces yo también los podía azotar ¿NO?.

Jugar y más jugar pensaba mi cerebro. Y comenzamos a darle rienda suelta a los primero juegos de estrategia en dos dimensiones como fue “Guerras Futuras y Monkey Island”. Nos amanecíamos enfrente del monitor sábados y domingos. Un juego muy calabaza pero en aquel entonces daba mucho miedo se llamaba “Vino del Desierto” el cual mi hermano llegaba a jugar cuando estaba yo dormido y yo lo terminaba de asustar ya que desde chico siempre he sufrido de risa nocturna. JAJAJAJAJA. BUUUUUUU.

Tiempo después en uno de mis cumpleaños mi hermano compro la primera consola portátil llamada Game Boy con el Tetris Integrado y el cartucho Castlevania como regalo. Pesaba mucho el Game Boy con las cuatro pilas AAA que debía de tener para poder jugar. Aun así en Blanco y Negro con colores Sepia, era de lo mejor. Pego más que la consola Sega a Color con el juego “Ninja Gaiden”. Mi lado Gótico esta en mi alma tatuado por ese juego llamado Castlevania y sinceramente lo compro hasta entonces en las nuevas versiones para el Play Station, Xbox y Nintendo DS con el afán de transportarme a mi era de mocoso.

Un sábado hace ya más de 17 años, mi hermano me pidió que lo acompañara a ver a uno de sus amigos Nerdos. El viaje de Coacalco a la ciudad siempre a sido pesado y un niño de mi energía no buscaba estar sentado mucho tiempo así que la travesía me formo un cuadro de mareos y nauseas.

Bajamos en la Terminal Indios Verdes y le comente a mi hermano cuales eran mis malestares. “Qley, tengo asco”, el me respondió “Nos tomamos un agua de naranja a ver si así se te quita ¿va?”. Poca madre me supo el agua, es mas… creo que si me los quito los ascos, pero el pinche amarillismo del mexicano me hizo regresar a lo mismo.

Ya a pocos metros de entrar al metro, vi en uno de los puestos de revistas una imagen demasiado asquerosa de la famosísima revista ¡ALERTA¡ “Empedola, Matola y Violola a Bartola”. ¡PUUUUUUUTS! Ya se imaginaran la imagen con el titulo que les comente. Sinceramente me dio una repugnancia tremenda y no podía quitar esa imagen de mi mente.

El vagón iba atascadísimo de puro indio tacuate mexicano y lo peor es que a esa edad, lo único que veía a mi altura era puras nalgas. Los olores se concentraban y potenciaban con el calor y yo intentaba a mas no poder evitar las nauseas.

Mi carnal me ve afligido y me dice: ¿Qué tienes Qley?, yo respondí “Es que tengo asco”. Creyendo que estaba yo bromeando, me empezó a dar palmaditas en la espalda y le hice ver con mi voz entrecortada de espanto lo que quería evitar “No me pegues porque voy a vomitar”. Bueno, pues parece que le dije lo contrario y que me empieza a dar las palmadas mas fuertes y seguidas.

A CANTAR OAXACA EN PLENO TUNEL DEL METRO ENTRE LA ESTACION POTRERO Y LA RAZA.

En pleno vagón atiborrado de gente, me incline y deseche lo que mi cuerpo buscaba expulsar. Onzas y onzas de la más pura y vil Wacara de escuincle, (recuerdo que era como rosada).

No se de donde saco espacio la gente que iba a nuestro alrededor si apenas cabía yo, pero las personas se iban replegando mientras mi vomito caliente de muerto reviviente caía sobre el piso del vagón.

En eso, lo peor. El olor acido de mis jugos gástricos infantiles contenidos en mi vomito hizo un pacto con el dios Cronos y ambos pararon el tiempo. El pinché vagón hizo una pausa repentina entre ambas estaciones y mi vomito se iba hacia delante como si tuviera vida propia. Toda la gente que estaba sentada se incorporaba para que la mancha voraz que salía de mi esófago infantil no los tocara. Después acelero igual de rápido que paro, y mi vomito se regreso para tomar venganza de la gente que se encontraba sentada en mi lado opuesto y también se pararon de balazo.

Como pudo la gente brinco sobre sus semejantes y llegando a la raza, el PIIIIIT de que se abrían las puertas fue el alivio de todos. El vagón se quedo vació y mi estomago también. Yo exhausto con mi playera batida de melcocha no busco mas que un asiento de los muchos que dejo la gente, me sentía exhausto y no me dio asco caminar sobre mis propias creaciones así que ya sentado no hice mas que decirle a mi hermano “Ven Qley, vamos a sentarnos”.

Mi hermano me consoló con unas lagrimas, pero de pura pinche risa ya que se le hizo demasiado chusco todo lo que nos paso y a correr limpiándome el hocico hacia el túnel de la ciencia de la Raza para que no nos vieran los de limpieza.

A que tiempos aquellos (suspiro). Poco tiempo después mi hermano cambio de computadora a una PC y estreno el Windows 3.1 en aquel entonces. Se caso y se llevo la maquina.

Poco después, gente norteamericana se dio cuenta de las capacidades de mi hermano y se lo llevaron a E. U.

Hasta hoy, mi hermano vive en aquel país (donde tienen un loco gobernante que le gusta jugar guerritas en un tablero llamado Tierra), y se sigue dedicando a esto de las computadoras, de hecho fundo una compañía que curiosamente tiene el nombre de la calle en la que crecimos desde chicos y todos los fondos de su compañía son para la gente pobre (como el). Perdió en un inicio la preparatoria por las computadoras y ellas mismas son las que le abrieron el futuro.

Sinceramente creo que trabaja para el pentágono o para el gobierno. Si Dios quiere, lo visito el año entrante y les platico como me fue en E. U. y ver que es lo que hace el hacker de mi Brother y ver para qué país trabaja en verdad.

Sin más ni mas, finalizo comentando que estos son los cimientos que tengo de las computadoras y electronicos en mi sangre desde la infancia y, en la carrera que inicio mi hermano en su adolescencia por este camino no se dio cuenta que me llevaba a mí de corbata. Por eso me familiarizo tanto con ellas, crecí rodeado de ellas y aun me falta mas saber de ellas.

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miércoles, 5 de septiembre de 2007

¡Hombre al Agua!


¿Que paso Bloggers?, hasta que salio un poco el sol aquí en Acapulco (Cuerpo y Alma como dice la telenovela de antaño). Yo se que han sufrido por mi ausencia y créanme que tengo justificación para todo esto.

Agradezco su preocupación por este Blog antes que mi inmortalidad como ser humano y por tener que leer y en que perder el tiempo (en especial para el culero anónimo que me manda decir “¿Dónde chingados estas Mikos?”).

Pero, vamos a hacer esto más emocionante ¿que les parece?, empecemos con algunas pistas.

Vamos a hablarle a Blue, el perrito de la TV (sirve que deja de estar montando a la pobrecita de Magenta), para que les de las pistas que les llevaran a adivinar y/o descubrir mi repentina huida de la net.

“Guau, ¡ahahahahah!, grrrr, grrrr, grrrr, Auuuuuuu” Blue dice:

Pista Numero Uno: el apellido de un famoso actor norteamericano que murió en un accidente automovilístico en 1955, y protagonizo una película igual de Rebelde como el.

Pista Numero Dos: Famoso luchador de mascara color azul y ondas color blanco, que se convirtió en un famoso ídolo del pancracio en Japón, nacido en Tepito y doblaba a personajes en escenas peligrosas de películas de Tin Tan.

Las respuestas que da la libretita son: James Dean y Huracán Ramírez respectivamente.

Adivinaron Bien, las reminiscencias del famosísimo Huracán Dean vino a hacer sus desmadres acá en este bello puerto el fin de semana, pero sin más introducciones iniciamos el relato de este acontecimiento meteorico en mi vida.

Iniciamos (¡GRRRRRR; GRRRRR; GRRRRR! “Rugidos de la MGM”)

La semana pasada todo camino tan común por acá en la costera, como por ejemplo: despertar, bañarse, ir a trabajar, arrear a la gente, comer con una Graciela Vicky a un lado del plato fuerte de la comida (Chela Victoria admiradoras, no sean ideaticas), y dormir es lo del diario.

Desde el día miércoles, ya estaba organizando las estrategias necesarias para el fin de semana ya que me toca ser Centinela en la obra para que el patrón no se preocupe (Soledad entera para mi solito).

Mi mente maquilaba los planes necesarios para ir entre el sábado y domingo a comer fuera de la obra en el restaurante PH frente a la Diana Cazadora y andar hacia el cine a ver el Rey de las Olas. Para que después marchar a cenar a la disco “Mojito”. Disco Cubana Familiar con música en vivo con cubanos rascando y sobando sus instrumentos en vivo y bailarinas Cubanas mas que Vivas que nada con tremendos vestuarios como los del carnaval de Rio de Janeiro moviendo el bote y haciendo que el ambiente se llene de testosterona y sudor frió por los turistas que visitamos ese lugar y nos haga gritar “Viva Fidel”.

En fin (suspiro), llego el viernes y me fui de compras saliendo de trabajar para abastecerme de Confleis y leche Light. Saliendo de dicho market norteamericano, el chipi chipi del huracán iniciaba su llegada a nuestras vidas. Me percate de algunos charcos a lo largo del camino en taxi a las casitas Geo que rentamos.

Llegando, me dispuse a distraer a la solitaria con el manjar que mi Madre me dio desde niño. Cenando y leyendo mi cuento Vaquero (que se quedo en continuara…), escuche un estrepitoso trueno en el cielo y que se suelta la Rebambaramba.

Llovía y llovía, de arriba pa’ bajo, de lado a lado y de abajo pa’ rriba (la que rebotaba en las albercas). No le di más importancia como cualquier otra lluvia de nubes viajeras como las que nos llegan a tocar entre semana. Eran las 2300 horas según el meteorológico de La Quebrada, así que me dispuse a hacer la Meme.

El sábado en la mañana, me percate que una pequeña laminita de agua cubría la calle así que decidí apurarme para ir a trabajar. Bien perfumadito y bañadito salí de casa cuando el Maestro Arturo hace sonar mi celular. “Ingeniero, toda la avenida que comunica desde Puerto Márquez hasta la Obra se encuentra inundada, casi se lleva la camioneta el Rio Nilo (ni lo huelas), que pasa por la casa donde vive”

Mis años de estudio en el IPN y como maestro en la UNAM, me hicieron pensar en unas palabras apropiadas para contestar la narración de mi compañero de Obra y calmarlo así que dije: “No mames, si aquí casi ni agua cayo”.

Purgando entre mis recuerdos, me di cuenta que era lógico ya que nuestro fraccionamiento se encuentra en un pequeño montecito o cresta, toda el agua se escurría y Oh mi God cuando llegue a la parte baja.

Efectivamente el Rió Nilo se había desbordado llevando su fétido olor a las casas pobres aledañas a este. Un pequeño establo que esta cerca de este lugar, hacia ver a sus pobres bueyes como Patos en Xochimilco.

En eso, una taxi caído del cielo pasa cerca de mi y le hago la señal de abordaje, y su chofer muy educadamente baja el vidrio y sin parar su unidad me susurra: “Estas pendejo Brodi”.

Caray, pinche gente igualada y ahora como voy a llegar al trabajo. Ya por vía Nextel me entere que nadie llego al trabajo, ni la señora de los tamales. Me dispuse a meterme de nuevo y esperar a que disminuyera en nivel de las aguas.

Me gano el sueño y desperté dos horas después. Al asomarme por la ventana vi que las aguas del rió Nilo subían su nivel hacia mi calle y en un ratito se lleno todo de H2O+KK (aguas negras).

No tenía nociones de tácticas de supervivencia en el agua apestosa, pero no era tarde para aprender. Así que distraje a mi alma en pleno sábado haciendo el aseo de la casita Geo, lavando los trastes y subiendo muebles pequeños al siguiente nivel por si las cosas se ponían peor.

Con mi delantal de mandilon y gorrito para no tirar pelos, escuche que tocaban el timbre. Me asome y era uno de los policías de Inseguridad del fraccionamiento diciéndome: “Wero, ¿por que no se fue a el camión que se esta llevando a la gente a un albergue?, el agua va a subir mas”.

El hemisferio derecho de mi cerebro opino “Pinche exagerado”, mientras el izquierdo opino “Ya te chingaste si esto es cierto y todo por quedarte dormido”.

Dándole las gracias por el aviso tardío que me dio el muy Cabron, se despidió y vi como sus botas asesinas se hundían en el agua mas de lo que pensaba.

Ni pex, a esperar. Terminado el aseo y la muda de muebles me la pase la tarde y parte de la noche antes de las 0000 horas encerrado como león viendo las películas piratas que mi Padre lleva a la casa de mi Madre en el DF.

“El Perfume”, “Eragon”, “El Tirador”, “El Pacificador”, “Cartas de Iwo-Jima”, “Frasier temporada 1” fueron mi pasatiempo mientras el agua bajaba y el sueño me ganaba.

El domingo en la mañana me desperté y el agua seguía igual. Mis estudios de Topografía, Altimétria y Batimetría trataban de adivinar la profundidad del agua hasta que un perro paso nadando.

Yo me opuse rotundamente a mojarme las medias y eso que ya estaba publicada la segunda parte de mi libro Vaquero. Me regrese a la casa y la solitaria rugió en mi barriga.

¡Opps!, todo por codo, la leche Light y los Confleis de cajita se terminaron. Y una Yoli escondida en el refrigerador no me iban a dar el porcentaje calórico necesario para seguir disfrutando las películas piratas de mi Padre todo lo que restaba del Domingo.

Fui al Oxxo que esta a unas cuantas calles de la casa, haciendo peripecia y media para no mojarme mis zapatillas Flexi y me sentí como en la película de “Exterminio”. Toda la pinche colonia estaba abandonada, el agua parecía que quería bajar y yo era el único wey por el rumbo. Entre al Oxxo, y se me quedo viendo la Cajera con cara de ¡What!.

Compre los víveres necesarios o mas bien los que sobraban, y regrese a la casa y si, adivinan bien, a tragar y ver películas. “El Rescate”, “El Hombre Perfecto”, “Herbie”, “Rápido y Furioso 3”, y “Frasier temporada 2” fueron mi pasatiempos el resto del Domingo.

El Lunes temprano, las aguas habían bajado, el Maestro Arturo y su personal llegaron por mi en la camionetita verde de su propiedad y recorrimos un gran trecho para llegar a la Obra finalmente.

Tristemente vi en el largo trecho como muchas casas andaban con el agua casi llegándoles al metro de altura y fraccionamientos Geo súper bonitos y mal diseñados también sucumbieron ante las aguas del Huracán Dean.

Las comidas en el Restaurante PH, la película de los pingüinos que tanto quería ver y las cubanas bailarinas fueron cambiadas por este mendigo meteoro.

Me despido con lo siguiente, trágicamente nos damos cuenta que el famoso Slogan de la compañía Geo que hace casitas tiene razón “Geo te cambia la vida” y de que chingada forma con casitas bajo el agua.

Por cierto: ¿Nadie guarda la segunda parte del libro vaquero? Es la No. 21.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Mein Kampf


¡Hola Adictos de este Blog! Este artículo es el primero dedicado a aquellas personas que ha marcado mi vida. No saben cuantos papelitos metí en la tómbola tom-tom-tómbola y deje girando con un cilindro lleno de ardillitas corriendo para que un canario amarillo que me chingue de Chapultepec sacara al fin a la persona elegida.

No quiero ademanes de inconformidad, expresare mis ideas tal cual y en el orden en que el pinche pájaro seleccione y no de manera cronológica como se acostumbra.

¡Iniciamos! (música de Twentieth Century Fox)

Trabajaba como profesor de Auto CAD y softwares afines frente a la facultad de administración de la UNAM, un edificio que poca gente conocía siendo viles fósiles cavernicolescos en CU.

Los cursos eran excelentemente pagados con un mes de diferencia al final del curso y en época de vacaciones escaseaba muchísimo los servicios como teacher, aun creo que mas en el período que me toco a mi. Me quede sin dar curso un mes y como tradicional mexicano, vivía al día con la lana que me pagaban.

Intente ser versátil consiguiendo algún curso en la escuela de computación mencionada en el artículo anterior de este Blog. Vivía solo cerca del rumbo y para no tener que lidiar con las nubes tétricas que mi cerebro creaba por tener poca chamba y tener un final desastroso en una historia de romance reciente, me di a la tarea de ir a mi templo sagrado.

Un Gym que esta en Av. Montevideo, cerca del metro Lindavista me daba refugio para predicar la única religión que puedo por ser una estaca enterrada en todos los deportes (un pinche estorbo pa’ pronto). El Levantar Acero y ver videos del Gran Arnold Swarchenegger en su opera prima Pumping Iron (se las recomiendo), me alentaba mucho. Esta ocasión no había pretexto como “Es que no tengo tiempo para hacer ejercicio”. El tiempo me sobraba y los días se me hacían eternos.

Se empezaron a juntar muchas cosas, la renta, la falta de chamba y lo peor es la falta de dinero (fucking el día en que se invento esta chingadera), y yo queriendo aparentar tenerlo con las pocas citas que me salían en aquel entonces.

Sin más preludios llego el fondo del cochinito. Recuerdo muy bien a la gente que le fui a pedir un poco de ayuda y adivinan bien sus respuestas. Trillado me escuchare diciendo: “Ahí es cuando conoces a tus verdaderos soldados”.

Muchos soldados de mi confianza prefirieron ser desertores que ayudar a la tierra que les dio apoyo y nacionalidad.

En plena guerra como comándate, analice los pocos refuerzos marines que quedaban en mi cuartel.

El primer soldado sale al rescate apoyándome con más cursos de computación y ofreciendo apoyo y oído a mis problemas del frente de batalla, mujer para acabarla de chingar.

El segundo soldado era su novio quien es la resurrección de algún miembro de la burguesía de la época medieval nacido como pobre esclavo en la época actual (no te ofendas wey, esto va a ser anónimo, ¡webos además!).

Dichos soldados, sabía mi ser que eran mis cuates, pero reafirme mi amistad con ellos al sentir más su apoyo en aquellos instantes de lucha. Me invitaban a cenar y seguido dormía en sus casas hasta altas horas de la noche jugando juegos para PC.

Mojado despertaba las veces que me daban albergue en su casa y no precisamente por sueños eróticos (sueños para chavos, yo deje de soñar eso desde el kinder). La razón de estos sueños… era un ser llamado Camila quien vagaba por las noches en los dos niveles de la casa bunker de mi cuate y bajaba la pinche PERRA a olfatearme y a lamer mi cara (eso no cuenta como zoofilia ignorantes).

La tercer soldado apareció de la trinchera como refuerzo celestial sin haber escrito cartas al presidente sobre refuerzos, menos viejas.

Dicho soldado mujer, me trajo las provisiones mas extrañas. Ya conocía el batallón del cual provenía, y aseguraba que no iba a arriesgar parte de su cuartel por mí.

“Mas pronto cae el que no tiene patas que el mudo que quiere hablar”, así dice el refrán ¿no?, me entienden pues.

Los víveres de este soldado venían con un jugoso néctar llamado cerveza. Las Cabos (amigas gitanas) de mi soldado eran expertas catadoras en este tipo de brebajes que no hacían caras ni gestos al tomar galones de dicho veneno. Al poco tiempo me enseñaron las tácticas de supervivencia necesarias para depender de una botella de este raro líquido la cual equivale a 1 bistec de carne por escaso $$.

La tercer soldado fue un buen refuerzo mientras la primera y el segundo practicaban tácticas de pelea cuerpo a cuerpo de manera secreta y clandestina, pero contaban con mi apoyo. Los tres soldados, me prestaron fondos para seguir con la guerrilla, me dieron víveres para seguir en pie con la tropa y compañía para seguir planeando estrategias de guerra contra mi enemigo en ese momento: El hostil destino que antes era mi amigo.

Paso un tiempo considerable en esta beligerancia antes de llegar a un común acuerdo con mi archienemigo y yo. Aproximadamente 12 meses (nadie asegura guerras fáciles).

En los últimos 4 meses de los 12 que se mencionan, entre a un curso de estratagemas del cual iba a salir egresado con un papiro y una medalla la cual me daba cierta inmunidad y preferencia si es que quería ingresar a algún otro batallón a lo largo de mi bélica vida en otro lugar del país.

Recibí apoyo incondicional de mis 2 soldados hembras y mi 1 soldado Gay… (wey digo), hasta el final del curso y recibí mi papiro junto con mi medalla las cuales lucen en la sala de la casa de mi Comandante Superior Inmediato a quien me manda a la guerra sin sentir lastima con un Sartenazo en la Tatema cuando las sabanas se me quedan pegadas, Mi Jefa.

En poco tiempo de una semana, me mandaron a una nueva operación en el Norte del País, Monterrey. Montañas, cerros, mujeres grandotas forradas con equipos inimaginablemente hermosos tanto en la defensiva como en su retaguardia y temperaturas de más de 40°C me querían derrumbar para no seguir, pero sin la pasada asistencia de mis tres soldados no pudiese haber llegado tan lejos.

Aun sigo presionado por mi enemigo Destino, con quien tengo firmado un tratado de común acuerdo el cual nos compromete a no hacer presión para adelantar las cosas, que tarde o temprano van a llegar.

Yo Comandante supremo “El Men”, me quito el sombrero y hago caravana a quienes me ayudaron a salir victorioso de estas hostilidades en mi vida.

Primer Soldado: Lucia Ramos
Segundo Soldado: Julio Cesar Andrade
Tercer Soldado: Roció Sánchez

Mis más sinceros agradecimientos a ellos y a sus Padres por el apoyo brindado.

Gracias

P.D. Lo siento Julio, pero la fama no debe de ser anonima.

martes, 28 de agosto de 2007

Una Ley quea todos molesta

¡Camarón, Ostión, Almeja y Abulon diríamos aquí en Acapulco para afirmar algo!, ¡Como están Brodis! Bueno, como cada semana este es el articulo que retumba desde mis entrañas y lo puedo expresar tal cual aquí en mi Blog.

¡No chillen de que esto esta largo heee!

Me gustaría hablar de una Ley en particular y como pista me refiero al personaje de la película de Robocop, o a el personaje de raza negroide de la película que habla con los animales (un poco de racismo por que a mi sobrinita Laura le molesta que haga eso y no es que yo sea así que quede claro).

Ok, Ok, no se pongan locos, me refiero a La Ley de Murphy (denominada también: Ley Fundamental de duvievier) la cual es un adagio
popular en la cultura occidental, que a grandes rasgos dice que «si algo tiene la posibilidad de salir mal, saldrá mal».

Ahí vamos pues…… este tipo de ley a todos le funciona diferente, pero el resultado siempre viene siendo el mismo el cual es puro y vil desastre.

En mi caso, La ley de Murphy me ataca cuando se con todo mi corazón que las cosas me van a salir bien fregonas y las planeo con tanto detalle que es imposible que salgan mal y así entonces me salen de la chingada.

Casi puedo escuchar sus mentes mendigos diciendo: ¿y donde esta lo gracioso o las mamadas clásicas del Men?, bueno, lo de arriba es solo preludio a lo que un capitulo de mi vida se refiere con lo citado.

Hace algunos años me encontraba dando clases de computación cerca de Avenida Politécnico, en donde me podía mover a mis anchas la verdad y perdón por las expresiones. Salía al cine con mis amistades, algunos miles y millones de alumnos de la cantera politécnica de Zacatenco habían sido mis alumnos y me gustaba que seguido me saludaban personas ya sea en el metro, en el autobús, o hasta a veces casi cerca de mi casa diciendo que habían sido mis alumnos. Si recordaba sus rostros pero no sus nombres (ustedes saben como cada día se padece mas el Halz Heimer).

Brincar, saltar, emborracharse cada viernes en las fiestas que se organizaban por motivos estupidos cerca de la Escuela Superior de Turismo, festejando el día del niño o el día de la Bandera o el día del Feng Shui, que se yo.

Cierto día, una de mis amigas ex compañeras de trabajo en la escuela de computación, me llamo para saludarme y ambos compartimos nuestras vidas en aquel punto de conversación. Ella me comento que estaba en un despacho de Ingenieros Civiles de firma americana y cierto cosquilleo llego a mis entrañas cuando me dijo: “Andan solicitando un Ingeniero bueno en AutoCAD”

Mi tripolaridad no tiene alcances y aquel día estaba con mi ego más alto que ningún otro día. En serio que vi una nube abriéndose en el cielo y me sentí iluminado por ese pequeño destello de sol que cayo a un lado mió al cual tuve que seguir para sentirme bendito por el destino como en las películas de Babe el Puerquito Valiente. “Yo soy el indicado” pensé, “si enseño AutoCAD, soy chingón en AutoCAD”.

Me entrevistaron y me quede en esa chamba gracias a mi amiga Verónica Barrera de la cual le he perdido la vista. Apenas abriéndome las puertas salidito y calientito como pan de la carrera de Ingeniería en este despacho tan famoso.

Mi primer semana me la pase como mascota de cualquier equipo nuevo de deportes: “Milton, acomoda estos planos”, “Mil, tráenos cafés”, “Milton, paga tu derecho de piso con unos tacos de canasta”. En fin, era el chico IBM nuevo de la compañía.

Para la primer semana paso todo normal, ya en la segunda llego lo mero bueno.

La segunda semana tuvimos la visita del Director General de la compañía en la sucursal de México, el fundador pues. Después de la junta de bienvenida y cada uno de nosotros portando sus mejores trajes y sus vestidos (los nuevos y los lambiscones), fuimos cordialmente invitados a la serie de conciertos que festejaban no se que madres en la sala Nezahualcoyotl ubicada en Ciudad Universitaria de la UNAM. El director general tenía ciertas afinidades con gente muy importante del ramo ingenieril y riquillos como por ejemplo los Salinas.

Sin mucho aire, mi mismo ego dijo: “Es mi oportunidad de brillar en sociedad como siempre lo soñé”, carajo, me sentía una cenicienta y tenia una semana para prepararme física y psicológicamente a mi y a mi calabaza.

El Wey de mi se preparo solo físicamente para mi desgracia.

En esa semana fui a cortarme el cabello, me hice los clásicos rayos de cacharpo de camionero, me fui a hacer un tratamiento en la cara, cremas, dieta y pendejada y media comprando un traje y unos zapatos me sentía armado para ser descubierto.

Los conciertos eran los sábados a las 8 de la noche. Sin problemas llegue temprano (muy raro en mi), y me presentaron a algunas celebridades a quienes les lucía la pareja con la que iba muy fufurufo.

Entramos y nos toco la zona de hasta abajo, la cual tenia un costo de mil pesotes para aquellos mortales que querían llegar y disfrutar, pero un inmortal como yo iba a asistir gratis.

Nos sentamos y recuerdo haber visto a el actor Cesar Costa y a uno de los hermanos Bichir en la zona en donde estábamos. Eso me dio más ánimos y la Ley de Murphy inicio sus crueles síntomas dentro de mi situación.

La pareja con la que iba (no pregunten admiradoras), que me tarde en conseguir para que el paquete quedara completo con alguna chavita medio guapa, me cuestiona: “!Que bonito se ve todo!, ¿cuantas veces has estado aquí?”, y dije “Un par”. El pinocho que llevo dentro degolló a su padre Gepeto con esa vil nariz y vulgar mentira.

Entraron todos los miembros de la orquesta, y solo conocía a los instrumentos que todos nos enseñan en la primaria y sin poder ocultar mi emoción empecé a dar mis opiniones Nacas adelantadas a mi pareja: “¡Mira todos los del grupo!, los violines, los violinzotes, ¿son como guitarrotas no?, el pianote, mira que guapas están las que tocan las flautas, mira el tambor, un triangulo, ¿para que lo usan?, ¿habrá triángulos eléctricos?, ¿donde esta el vocalista?, ¿y la batería, y el doble bombo?.

“¡Como se ve que me mientes!” exclamo la pareja que tanto lucia quien si sabia de cierto tipo de espectáculos. “Jeje” sonrojado y sintiéndome muy pendejo dije: “Solo estoy jugando” y una persona atrás de mi dice “SHHTT”, y mas pena ajena.

En eso entra el director de la orquesta, todos aplaudimos y las señoras ricas y conocedoras decían “¡VIVA, HURRA, BRAVO!” ok, ok me dije a mi mismo “con que así me debo de comportar”.

Una compañera de trabajo a un lado me pregunta “¿Tienes el programa?” y tratando de llevar un paso adelante adivine que ella quería saber que iba a escuchar.

Dije: “Se van a Echar las Cuatro estaciones”… Sintiendo un jalón en brazo opuesto mi pareja me corrige “Van a interpretar las Cuatro estaciones de Vivaldi”. Mi compañera nueva se rió y claramente vi en su sonrisa un “pinche ignorante”.

Queriendo aplacar mi pena dije un chiste igual de baboso que el que mi traje de tres piezas forraba: “Esque son las estaciones del metro”.

Mejor me calle y que se arrancan a rascar y sobar los instrumentos. En fin, mi inexperto conocimiento sobre esta música y en especial en esa rola melódica que escuchaban mis vírgenes oídos no sabía que hacían pausas pequeñas y largas entre estación y estación de la pieza musical.

Sintiendo que perdía la raya de mis escasas nachas por estar tanto tiempo sentado, tome el programa y vi las piezas a interpretar en la noche. Al final del párrafo, vi con unas chistosas letras cursivas cuatro numeritos separados en par por dos puntos. Supuse que era el tiempo que duraba la pieza musical y me sonroje el pensar que podía ser yo el primero en aplaudir de la sala, así daba a conocer que saber de buena tinta la pieza musical y reivindicar mis indiadas.

Haciendo cuentas mentales de minutos y segundos y sumando el cuadrado del primer termino mas el doble producto del primero por el segundo y no se que mas najayotadas hice en mi neófito cerebro, vi mi reloj y sume el tiempo que noté en el programa al del inicio del concierto.

Y me dije a mi mismo, “Mi mismo, en mas o menos 7 minutos te vas a parar a aplaudir”, Total que pasaron 10 minutos y la soba de instrumentos seguía.

El tiempo que yo tome en cuenta para determinar el final, era la hora del inicio del intermedio y no la duración de la de la pieza musical.

Apenas inicio un maldito silencio incluido en la pieza musical, me levante cual como si me hubieran picado con un alfiler aplaudiendo y diciendo “VIVA”.

“SSHTTTTT, CALLESE POR FAVOR (pinché tacuate)”, arremetió el látigo de la gente contra mí y no pude evitar que todos mis colegas y mi patrón vieran mi despliegue de vulgaridad ignara al mismo tiempo que se orinaban de la risa del nuevo. Recuerdo haber visto a mi parejita taparse la cara con una mano.

El intermedio llego, no podía pararme por la pinche vergüenza pasada y mi pareja salio con la jalada de: “Esto va a terminar muy tarde y me van a regañar”. Obviamente no quería seguir con el hijo de Nezahualpilli y preferí irme del lugar.

No me pude acabar el pastel de calabaza que me toco todo ese mes y ser una anécdota chistosa durante mi estancia en aquella empresa.

En fin, La Ley de Murphy ataca a todos de una manera diferentes. Sin embargo y gracias a mis influencias con el destino, también existe una ley ANTI MURPHYANA la cual dice según yo: «si en algo crees sentir la posibilidad de salir mal, saldrá bien».

Pero eso es harina de otro costal la cual dejaremos para después. Chiao Murphyanos